Grupo TPI

Grupo para la Transformación Política de Izquierda

Educación en la CABA, un tema Secundario.

Posted by grupotpi en 12/09/2010

Las tomas de los establecimientos educativos reclamando, principalmente, la mejora en infraestructura, pero también más viandas y becas escolares, se iniciaron hace exactamente un mes con la toma del colegio Manuel Belgrano. Sin embargo, el conflicto recién estalló una semana más tarde, cuando la Coordinadora Unificada de Estudiantes Secundarios (CEUS) anunció la toma de los colegios Manuel Belgrano, Mariano Acosta, Revolución de Mayo y el Normal 6, y la posible adhesión de otros colegios a la medida de fuerza.

En este contexto, la primera respuesta del Ministerio de Educación de la Ciudad fue firmar una autorización para extender el ciclo lectivo, con el objetivo de “garantizar los 180 días de clases que exige la ley”, como forma de “velar por el cumplimiento efectivo de este derecho [el derecho universal a la educación]”.  Ahora bien, esto plantea tres cuestiones: 1. ¿es sólo una cuestión de cantidad de días clases, sin importar la calidad de la educación (la cual depende de las condiciones edilicias de las escuelas)? 2. si tanto preocupan los 180 días de clases ¿por qué la cuestión edilicia no se resolvió cuando se suspendieron clases en algunas escuelas porque las condiciones mínimas no estaban dadas (falta de calefacción, filtraciones de agua, etc)? Claramente, esta medida no buscaba atacar la causa del reclamo estudiantil, sino debilitarlo.

Nuevos conflictos, viejas soluciones.

Días más tarde, siguiendo una estrategia similar, el mismo Ministerio les propuso a los rectores de los colegios tomados, a través de un memorandum, que “efectuar[an] una denuncia ante el organismo competente (Política Federal Argentina)”, incluyendo “una lista lo más completa posible de los alumnos que participen de la medida”. Por lo visto, para el PRO los diferentes problemas que se le presentan se resuelven de la misma manera, con policía. No obstante, ante el reclamo de diferentes sectores de la sociedad, la aplicación de este manual fue suspendida por el mismo ministro de educación con posterioridad.

Negociemos, don Inodoro.

Al mismo tiempo, Bullrich propuso iniciar obras en los colegios más necesitados de la Ciudad de Buenos Aires a la brevedad, para lo cual fue necesario recurrir a un decreto que declarara la emergencia edilicia en dichas instalaciones, habilitando procedimientos licitatorios de plazos abreviados. Sin embargo, esta propuesta fue rechazada por la CEUS porque los planes de las obras presentados no contemplan plazos, y porque no satisfacían las necesidades de todos los colegios. Frente a esta negativa, el ministro se comprometió a realizar una nueva propuesta la semana siguiente.

El primer paso es reconocer que hay un problema.

Mientras se esperaba una respuesta por parte de la gestión Macri, y casi tres semanas después de iniciado el mismo, Rodríguez Larreta reconoció que “en el año, se gastó el 7 por ciento [del presupuesto para infraestructura escolar]” y que “la mitad de escuelas tomadas tiene algún problema edilicio”. Más allá de las apreciaciones subjetivas respecto a la gravedad del problema (las imágenes publicadas en distintos medios de comunicación dejan en claro que no se trata, simplemente, de “algún problema”), la pregunta es ¿por qué a fines de agosto de este año se ejecutó menos del 10% de lo presupuestado para todo el año?

Yo voy en subtes (no tengo a donde ir).

Como respuesta a esta pregunta, tanto el Ministro de Educacióncomo el Jefe de Gabineteafirmaron que el problema fue la falta de fondos, debido a que “el presupuesto de obras de Educación se preveía, según lo aprobado por la Legislatura (porteña), que saliera la plata de la venta de unos terrenos que la Ciudad está haciendo en la zona de Catalinas”, la cual se había realizado recién 2 meses atrás. En este mismo sentido, Rodríguez Larreta sostuvo que “uno no puede gastar la plata que no tiene”. Nuevamente, aparecen dos preguntas:

  1. ¿Por qué la ejecución de estas obras estaba sujeta a determinado evento puntual, como la venta de los terrenos? ¿Qué hubiera sucedido si la venta no se realizaba? ¿o si tenía que realizarse, necesariamente, a un precio menor?
  2. Si “uno no puede gastar la plata que no tiene”, ¿por qué en marzo de este año la Ciudad emitió un bono para acelerar las obras de los subtes, con el objetivo de concluirlas para fines de 2011?

Por si quedaba alguna duda, esta situación vuelve a dejar en evidencia que la inversión en infraestructura educativa no constituye una prioridad para la actual gestión. Sin embargo, algunos parecen entender que el Gobierno de la Ciudad es quien paga los platos ratos debido a que los problemas edilicios llevan años. Si bien esto último es cierto, y se evidencia en hechos tales como que tres de las escuelas que en peor estado se encuentran ya habían sido incluidas en un decreto de emergencia edilicia en el año 2000; esto no libera de culpas al macrismo, ya que antes de asumir la jefatura de gobierno había sido oposición, con lo cual debía conocer las condiciones a las que se iba a enfrentar. Por otra parte, según dichos de Bullrich, el año pasado hubo una reducción fuerte del presupuesto de infraestructura y este año la partida no fue modificada.

Plan B.

Finalmente, el Ministerio de Educación propuso un nuevo plan de obras, pero el mismo nuevamente fue rechazado por los estudiantes; y presentaron una contrapropuesta que las autoridades evaluarán, en la cual se reclama “que se ejecute la totalidad del presupuesto destinado a infraestructura, que las refacciones se realicen este año y para todos los colegios, con plazos bien establecidos”.

Toda toma es política.

Mientras el conflicto continúa, algunos dirigentes del PRO (Macri, Bullrich, Rodríguez Larreta se han pronunciado respecto a la “politización del conflicto”. Una cuestión que habría que dejar en claro desde el principio es que cuando miembros de la clase trabajadora (en este caso, los estudiantes) llevan adelante un reclamo para mejorar la forma en la que se desarrolla el proceso de formación de su fuerza de trabajo, están realizando una acción política concreta y que, por lo tanto, el reclamo es efectivamente político. Por otra parte, ha quedado claro que el macrismo no ha realizado esfuerzo concretos para que este conflicto se resolviera antes de estallar.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: