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Grupo para la Transformación Política de Izquierda

Crisis de Sobreproducción mundial: ¿estamos ante el techo de endeudamiento? – Columna 10-08

Posted by grupotpi en 13/08/2011

La calificación de riesgo de la Deuda Norteamericana ha sido tocada, y al margen de cambiar de un abstracto AAA a un AA+, este simple hecho nos traslada ya a un nuevo mundo, uno donde la deuda norteamericana deja de ser “libre de riesgo” y cambia el parámetro desde donde medir el riesgo de todo el resto de deudas soberanas. En 1917, La calificadoras Moodys otorgaba la más alta calificación a EEUU y lo mismo hacia Standard and Poors en 1941. Dicha nota no fue rebajada, cuando EEUU entró en la Segunda Guerra Mundial, ni durante Bretton Wood, ni cuando abandono el patrón Oro y el dólar se devaluó considerablemente.

Para entender el marco de toda la crisis, debemos entender el funcionamiento del Capitalismo. En él, las empresas al perseguir más ganancias y producto de la competencia mejoran cada día las tecnologías y maquinarias. Con ellas, por más barato que sea el trabajo, tarde o temprano se reemplaza a los trabajadores por ellas, con lo cual la producción de bienes de esa empresa aumenta y tiene que pagar menos salario. De modo que si miramos esto a nivel mundial, tenemos cada vez una cantidad mayor de productos y servicios lanzados al mercado y menos capacidad de comprarlos. Esta sencilla explicación es la que está detrás de todas las crisis recurrentes del capitalismo: Crisis de sobre-producción. Las teorías económicas predominante, la neoclásica, dice en sus manuales que (por la Ley de Say) toda oferta genera su propia demanda bajo el supuesto de competencia perfecta etc con lo cual no da respuesta a estas crisis.

Estas crisis cíclicas hasta hace 30 años eran más frecuentes y más virulentas. Desde que EEUU abandonó el patrón oro, la posibilidad de incrementar los créditos (en cualquiera de sus formas) se multiplicaron. De modo que hemos vivido, los últimos 30 años, en un mundo sin crisis de sobreproducción generalizada ya que se han multiplicado a niveles nunca antes vistos los créditos en varias formas: Endeudamiento de los estados, créditos para comprar casas, bienes, etc. Ejemplo de esto es el crédito barato al que podían acceder los norteamericanos para comprar sus casas.

Sin embargo, el capitalismo siguió durante todos estos años ampliando la brecha entre la cantidad de bienes y servicios que producía y la capacidad para comprarlos, requiriendo cada vez mas endeudamiento para patear para adelante la crisis de sobreproducción que vuelve a unir producción y consumo.

Esta situación se mantiene hasta tanto la ficción de que las deudas serán pagadas algún día. Cuando ya no es más creíble, la producción y el consumo se unen nuevamente devalorizandose grandes porciones de capitales: Bolsas que se desploman, empresas que cierran por no poder seguir colocando sus productos. Las empresas que sobreviven se comen a las más pequeñas centralizandose y adquiriendo cada vez mayores escalas de producción, tendencia por excelencia del capitalismo.

Hemos identificados tres fases por las que ha pasado EEUU. Hasta el 2008, en EEUU, el principal mercado del mundo, el mayor emisor de deuda fue el sector privado, principalmente con los créditos hipotecarios.

Desatada la conocida crisis de subprime del 2008, el crédito privado se restringió fuertemente lo que abrio paso a una segunda fase en la que fué el Estado norteamericano quien tuvo que salir a endeudarse al doble de la velocidad de lo que lo venía haciendo hasta entonces. Entre 2008 y mediados de 2011, es decir, en solo dos años y medio la deuda pública Estadounidense paso desde un 65% del PBI al 100% y ojo que hablamos del PBI mas grande del planeta!. Esa deuda en gran parte la ha comprado/financiado capitales privados y sobre todo China. Sin embargo hoy en día nos encontramos en una nueva fase, en la cual el 80% de toda la deuda que emite EEUU es financiada por la emisión de la Reserva Federal, el banco central Norteamericano.

Creemos que la emisión lisa y llana de billetes es la última opción a la que llegó EEUU, luego de quedarse sin la munición de hacer frente a la desaceleración económica a través de la baja de tasas de interés ya que las mismas se encuentran cercanas a 0%. Ello es el resultado de un movimiento mas largo, que comienza a principios de los ’80, en el cual en cada fase descendente del ciclo económico la Reserva Federal para reactivar debía reducir en forma mas agresiva las tasas para expandir el crédito y poner en marcha la economía. Alcanzado el nivel de 0% en 2008-2009 la política monetaria se quedo sin este arma y salio a fomentar la economía de la única y última forma que le queda: darle “poder de compra” al mercado para poder colocar todas esas mercancías sobrantes a través del endeudamiento vía emisión y evitar la recesión económica.

Ante esta sobreproducción mundial, hay una guerra cambiaria intentando abaratar los productos de cada país para intentar colocar su producción, aunque el problema no es nacional! Es mundial. No existe la capacidad de mayores compras sino es aumentando el endeudamiento. Y nos encontramos hoy ante la situación que los mercados empezaron a dudar de la posibilidad cierta de repago de todas las deudas. Con lo cual, ese miedo lleva a los países a aplicar ajustes de cuentas y reducir gastos sociales vitales, lo que por el otro lado, reduce la demanda de todas las mercancías que sobran y acelera la caída en la crisis.

A esta contradicción se enfrenta EEUU. Calmar al mercado reduciendo su déficit de 10% del PBI y por otra parte estimular la demanda. Los últimos tres meses se ha venido reduciendo el consumo privado en EEUU y nunca en su historia ha pasado esto sin estar en recesión. Es muy probable que en un mes, el bourea deEstadisticas de EEUU diga que hoy EEUU estaba en recesión.  Por ello damos por descontado que cuando se reúna la Reserva Federal a mediados de agosto para decidir si emite una tercer tanda de miles de millones de dólares para reactivar la economía, la decisión será favorable. Nacerá Quantitive Easying 3 o como le dicen “QE3”.

Toda esta nueva emisión, más la ya hecha, solo retrasará lo inevitable de la crisis de sobreproducción.

Asistimos, en cámara lenta o rápida – a gusto del consumidor – al fin del sistema monetario internacional tal y como lo conocíamos hasta ahora con el dólar como divisa internacional. La pregunta es si volveremos al patrón oro como lo plantea Rusia o – la opción mas seria – de una nueva moneda global atada al precio de materias primas (oro, petróleo) como puede ser el DEG (Derechos de Giro, del FMI) con la emisión mundial regulada por un grupo amplio de países.

Ver Gráficos Columna 10-08.

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