Grupo TPI

Grupo para la Transformación Política de Izquierda

Cruje la zona euro – Columna 06-12

Posted by grupotpi en 07/12/2011

En última semana, la virtual refundación de la Unión Europea ha estado en agenda. Esto ha sido consecuencia de los problemas de deuda de los países miembros de la Unión que se han desatado con particular violencia en los últimos meses. Concretamente, los socios más importantes, Alemania y Francia, estuvieron negociando las condiciones principales para plantear un nuevo Tratado Europeo que permita salir más rápidamente de la crisis económica que envuelve al viejo continente.

En rigor, lo que particularmente preocupa a las potencias europeas son los problemas que presentan algunos países miembros de la unión monetaria que conforma la Zona Euro (como la recientemente aceptada Grecia), respecto de sus deudas soberanas y sobre sus déficits fiscales. A partir de esto, Merkel y Sarkozy ayer hicieron públicos una serie de puntos de acuerdo, que deberán ser tratados el jueves por los restantes líderes europeos en la Cumbre de Bruselas. Veamos en qué consisten los principales puntos y luego analizaremos a qué responden los mismos.

1) Sanciones: se penaría de manera automática a los países que no respeten los acuerdos comunitarios en materia de cuentas públicas, en particular la referida al déficit, que no puede ser superior al 3% del PBI y una deuda pública que no puede exceder el 60% del PBI. Estas sanciones serían automáticas, a menos que se oponga una mayoría calificada del 85%.

   2) Institucionalización de la regla: Francia y Alemania pretenden que todos los miembros de la Eurozona coloquen esa regla de oro, sobre el límite al déficit y a la deuda, en sus textos constitucionales, y que su cumplimiento se vea verificado por el Tribunal de Justicia Europeo, que, no obstante, actuaría como organismo de control, sin atribuciones para anular los presupuestos nacionales, para no violar la soberanía nacional, pero sí podría emitir opinión y pedir cambios.  Además, por primera vez los parlamentos nacionales tendrán información de todos los demás países de la zona euro.

   3) Fondo de estabilización: la puesta en marcha de un Mecanismo Europeo de Estabilidad (MES) (que reemplazaría al actual Fondo Europeo de Estabilidad Financiera, FEEF) se adelantaría de 2013 a 2012. Acá también las decisiones se tomarían por mayoría calificada, en lugar de la mayoría absoluta como hasta hoy. Los fondos de ese organismo deberían ser aumentados con la ayuda del Fondo Monetario Internacional (FMI) y no habría participación del sector privado, como se pensó en un momento con el FEEF.

En definitiva, lo que se discutirá en Bruselas este jueves es si los 27 Estados de la Unión Europea estarán incluidos en el nuevo pacto o sólo estarán los 17 de la eurozona. Aquí es donde se manifiesta el tan mentado concepto de “Europa a dos velocidades”, en donde se presentan grupos de países de realidades diferentes.

Vale la pena acá rever cómo surge la necesidad de replantear los acuerdos de la zona euro, a la luz de los problemas que se presentaron en países como Grecia. La zona euro incluye a 17 países con la moneda común europea (el euro) y donde también rige una unificación de aranceles para la circulación de capitales y mercancías al interior de esta zona que permite un mayor movimiento comercial. Este esquema, en las épocas de auge, fue bienvenido por todos sus miembros y tomado como ejemplo de integración en otras regiones. El problema se presenta cuando algunas fracciones de esta zona afrontan problemas de deuda creciente y déficits fiscales y comerciales de grandes magnitudes. El ejemplo claro es Grecia. El punto es que la opción de la devaluación griega aislada del resto de los países no es posible, ya que devaluaría al euro en su conjunto  y esto no es lo que desean los restantes miembros de la zona euro. Se trata, entonces, de una especie de convertibilidad que, para Grecia y otras economías más débiles y menos competitivas, sólo puede resolverse, con ajustes fiscales y algunas refinanciaciones de deuda. Eso es lo que le exigen las economías europeas “grandes” (acreedores de la deuda, por otra parte).

En Argentina, con la convertibilidad, se ajustó y después se devaluó (o sea, se volvió a ajustar por vía devaluatoria). En Europa, se le está pidiendo el ajuste a las economías más chicas y menos competitivas, de manera que lo que se está presentando más vivamente es la existencia de un grupo de países de primera y otros de segunda, con la xenofobia exacerbada que esto trae aparejado, sobre todo en períodos de crisis.

Esta diferenciación europea muestra, por un lado, las divergencias de estructuras productivas que se encuentran aún latentes no se han achicado y, por otro, el carácter incompleto de la integración efectuada.

En este marco, interesa tener en cuenta las tensiones que se presentan al generar una integración monetaria y arancelaria que no llega a vincular virtuosamente las estructuras productivas de los países miembros. Sobre todo pensando en el tipo de integración que se da en América Latina con el Mercosur, por ejemplo, si es que se sigue avanzando en ese sentido.

 En definitiva, hoy la continuidad del euro, tal como se ha desarrollado hasta la fecha, parece estar cuestionada. Lo que no se sabe es la forma que tomará su reacomodamiento: euro para muchos o para pocos. Habrá que esperar para ver cuál es el desenlace.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: